Caso cerrado es uno de los programas más visto en el habla hispana, es por está razón que nos gozamos de esta noticia poco peculiar en este programa, ya que su presentadora, Ana María Polo es una persona que está en contra de los principios biblícos con relación al matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer, ella apoya la homosexualidad, pero es interesante como se sorprende al escuchar este impactante testimonio.

Mira su reacción a continuación y dejanos saber tu opinión al respecto.


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  • Israel_3

    Prójimos:

    Dejen la idolatría de seguir a esos autodenominados representantes de Dios en la tierra, curas, papas, pastores y guías espirituales de todas las pelambres y sectas, que solo son mercaderes de la fe, ladrones de los mal llamados diezmos y limosnas, de impuestos y ¡ALMAS!. Engañadores que, con discursos, canciones y arengas motivacionales, manipulan el alma de sus idolatras seguidores, hasta conducirlos al infierno.

    2 Corintios 11:13-15 “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.”

    Esos bribones recibirán mayor condenación por disfrazarse de maestros y engañar a tanto ciego con comezón de oír.

    Santiago 3:1 «Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.»

    No se maldigan, no sean seguidores de evangelios diferentes al de mi Padre, como el diabólico catecismo católico, que modificó la palabra de Dios y sus mandamientos por la tradición de los hombres, y por fabulas; o el evangelio de la prosperidad, de las funciones circenses de caídas de espaldas, de la blasfema e inane oración de fe y de adivinaciones de las sectas evangélicas, pentecostales, piraquivas, etc.; o el evangelio de hablar cuatro palabras en hebreo y disfrazarse de judío de la secta judío mesiánica; o el evangelio de no comer morcilla y no hacerse transfusiones de los falsos testigos de Jehová; o el de guardar el sábado y vestirse del siglo pasado de los adventistas; o el de los ilusos seguidores de una verdad «traída por un ángel» y guardada en una caja fuerte que solo puede ser leída por líderes polígamos de los mormones, etc.

    Gálatas 1:6-12 «Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.»

    Tengan temor de Dios, de no entender su palabra, SU REVELACIÓN es el único testimonio de ser hijo de Dios. Su ira está muy próxima sobre esta generación perversa, idolatra, altiva e incrédula, humíllense a Él y clamen por su misericordia y por su juicio para que los guie al arrepentimiento de sus pecados mientras tengan vida física, y Él mismo, que es Omnipotente, Omnisciente, Omnipresente y Misericordioso, los redargüirá y les revelará el único camino de salvación y la única verdad: Su sagrada, perfecta e inmutable palabra, la cual está velada para los que no sean dignos y nadie la puede enseñar como creen que hacen esos titiriteros diabólicos vendedores de paloma cuya mayor condenación no se tarda.

    Proverbios 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.”

    Mateo 6:31-33 “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios Y SU JUSTICIA, y todas estas cosas os serán añadidas.”

    Busquen su juicio mientras tengan algún hálito de vida física y antes de su cercana ira, pues si no lo hacen, en todo caso serán juzgados, pero muertos física y espiritualmente para condenación y muerte eterna, con el agravante que el purgatorio es otro de los inventos de la secta católica y la inane oración de fe de los evangelocos no sirve para nada.

  • Dony Schaer Medrano

    Toda persona que no tiene a Cristo en su Corazon, es idolatra, pues siempre hay alguien o algo que ocupa el Lugar de Dios en su vida, pero cuando invitamos al Espiritu Santo a vivir en nuestros corazones, ´´él nos liberta de toda idolatr´´ía, Gracias Dios por libertad a este joven y usarlo para que el muendo te conozca y las almas por las cuales diste tu vida en la Cruz sean salvas.

  • lord fail

    la polo es homosexual no ?

  • Tobias

    Empecé a ir a donde un psicólogo, por recomendación de mi hermano y mi mamá, el mismo que me había visto cuando yo tenía 11 años, es un psicólogo creyente católico. Tuve tres consultas, y me dijo que anotara en un papel todo lo que recordara de los eventos difíciles de mi niñez, ya que cuando yo tenía 10 años tuve una situación muy difícil: de un momento a otro yo no quise volver al colegio, me daba mucha ansiedad y miedo, no quería sino estar en la casa con mi mamá y que nadie me preguntara nada del porque de eso, ni me molestara. Somatizaba enfermedades, mi madre no sabia que hacer etc. Al otro año intenté volver pero no pude. Hasta un año y medio mas o menos pude volver a otro colegio. Yo no entendí nunca eso que me sucedió, tuve unos síntomas pero no entendí las causas. Eso tuvo consecuencias en el resto de mi vida hasta hace poco etc.

    Entonces en dos ocasiones traté de hacer la tarea que me había puesto el psicólogo de recordar esa época de mi niñez a ver que nuevo podría encontrar, pero simplemente no pude recordar nada nuevo, y en esas dos ocasiones por la noche no pude dormir casi nada. Pero de pronto un poco después de asistir a la Sagrada Eucaristía (Juan 6:53-57), (yo iba diariamente y actualmente lo hago) llegué a mi casa y empecé a recordar cosas de ese momento de mi niñez: una violación sexual (He sabido de que cuando se tiene un trauma, la mente puede llegar a olvidarlo como mecanismo de defensa propia, “amnesia disociativa”). Inmediatamente y como siempre traté de perdonar a esa persona con oración, y después empecé a sentir como si se quitara algo de mí, y que recobraba con mucha fuerza mi identidad como hombre.

    Aun después de haber hecho estos avances tan grandes en este camino de sanación interior de mi vida, en varios momentos sentí que estaba otra vez igual que antes. Se apoderaba de mí la tristeza, y regresaban los pensamientos homosexuales, sin embargo yo seguía confiando en Jesús, sin preocuparme, Él esta y ha estado siempre conmigo.

    Yo seguía pidiéndole por medio de la Palabra a Dios, que me hablara. Yo no entendía porque me seguía diciendo que yo debía amar a mis enemigos y perdonar, yo sentía que ya había perdonado a todos. Sin embargo con la ayuda del Espíritu Santo y con paciencia, pude entender que yo tenia que ir mas allá: tenia que ver al otro, a mi prójimo como lo ve Jesús, ni con malos deseos, ni evadiéndolo, ni distante; mas bien con amor, un amor cercano de hermano.

    Cuando yo veía un hombre normalmente yo evadía la mirada o el contacto cercano pues los pensamientos e imágenes impuras llegaban a mi cabeza. Pero siguiendo lo que había entendido con la ayuda Del Espíritu Santo, empecé a buscar mas bien un contacto y amor cercano y filial rechazando todo pensamiento impuro. Con extrañeza, al principio empecé a experimentar de nuevo un estado de ansiedad, angustia, y debilidad como si aun no hubiera resuelto el pasado, pero esto se fue yendo rápidamente con la practica de este amor y en cambio me di cuenta que realmente yo tenía una sed muy grande de esa cercanía. La practica de este amor filial de manera constante, fue como un bálsamo sanador y reconfortante en mi corazón que también debo practicar con cualquier otra persona.

    Perseverando en este camino con Dios pude descubrir aun mas cosas: en una parte mas interna de mi mente había oculto además del gran daño que me hicieron, algo muy serio y grave que yo había hecho en el pasado. Por gracia de Dios, pude recordar estos eventos que por su gran carga negativa había “olvidado”(amnesia disociativa). El pedirle perdón a Dios con un arrepentimiento desde lo mas profundo del corazón y el perdonarme a mí mismo fue un paso decisivo. Ahora trabajaría con todas mis fuerzas y mi vida para Él, ayudando a mas personas a salir de esta situación, y en todas las labores que Él me pusiera.

    Gracias a Dios, mi vida ha sido poco a poco restaurada y sanada, yo no entendía muchas cosas, pero con paciencia y confianza en su gran amor y misericordia, he entendido, recordado y sanado cada uno de los momentos difíciles de mi vida del mismo modo que he restaurado gradualmente mi identidad como hombre. Es un nacer de nuevo, por misericordia de Dios ya no hay ansiedad, nerviosismo, inseguridad, y puedo ahora puedo cumplir con mis obligaciones de manera mucho mas optima y responsable. Se ha ido definitivamente toda atracción o pensamiento homosexual, reivindico mi relación con los hombres como hermanos; y recobro ahora de forma natural, una atracción sana por las mujeres.

    Me alimento de Jesús Eucaristía, le visito diariamente (Mc 14:22-24,) y constantemente invoco a su Madre María Santísima que también es mi madre Ap(11:19 y 12). Pedí auxilio a Dios desde el fondo de mi alma y Él me escuchó. Claro que hay enormes bendiciones, pero también seguirán habiendo problemas y dificultades. Tengo que seguir unido a Jesús para seguir en pie. Yo no puedo hacer nada, ni soy nada sin Él.

    Jesús manso y humilde corazón haz nuestro corazón semejante al tuyo.

    Jesús yo confio en Ti.

  • Tobias

    Soy un hombre de 28 años de edad y deseo compartir mi experiencia para dar esperanza a personas con tendencia homosexual hombres y mujeres que sienten un vacío muy grande en esta forma de llevar la vida y quieren salir de esto.

    Desde los 7 años estuve inmerso en un ambiente muy religioso y espiritual en mi familia, entonces Dios estuvo siempre presente en mi vida hasta el día de hoy. Sin embargo desde niño yo tenía esta tendencia, y en la juventud hasta los 24 años me adentré en este mundo. Algunas veces parecía que iba a encontrar lo que buscaba pero era como un espejismo, no encontraba lo que esperaba.

    Cuando yo caía en la masturbación, pornografía, chats y aun cosas mas graves, me sentía después muy mal, porque sabia que eso ofendía muy seriamente a Dios. Enseguida iba a buscar el perdón de Dios, sin embargo yo mismo no me perdonaba, me rechazaba y desgraciadamente, de manera inconsciente empecé a odiarme.

    Después, en un momento estuve aun mas alejado de Dios que en cualquier otro momento por una persona que parecía que era lo que tanto buscaba pero después empezó a parecer una falsedad. En la parte académica universitaria no estaba tampoco teniendo los resultados que yo esperaba después de años de esfuerzo, esto era algo que me estaba atormentando. Por lo que en ese momento empecé a sentir con mucha necesidad la presencia y la acción de Dios en mi vida por que yo ya no podía hacer nada más.

    Entonces mi hermano me invitó a un retiro espiritual, yo ya había asistido a muchas cosas de Dios: retiros, congresos, grupos, oraciones etc. Pero en este retiro como nunca antes, Jesús se me reveló de una manera muy fuerte y profunda, aunque no lo vi, sentí fuertemente su presencia y que Él me amaba muchísimo.

    Después de eso no pude ser igual, fue algo que me marcó bastante. Cambié mi vida radicalmente. Me alejé de todas las personas relacionadas a mi vida anterior en especial aquellas que podrían llevarme directa o indirectamente a seguir en la tendencia homosexual y opté por eliminar mi cuenta de Facebook. No sabía muy bien que debía hacer, solo se que debía cambiar. Entonces empecé a orar bastante, pedirle perdón a Dios, darle gracias, pedirle que me sanara y liberara de todo lo malo, y a hacer el esfuerzo de no ofenderlo más a toda costa.

    La experiencia que había vivido en el retiro me infundió un gran temor de ofender a Dios, por lo que aun a pesar de lo casi imposible dejé de caer en la masturbación, pornografía y chats. Dejé la televisión y películas porque aunque fueran corrientes, cuando había un personaje hombre yo habría podido consentir esa tendencia de nuevo. Y cuando tenía un pensamiento de ese tipo o alguna mirada también los rechazaba inmediatamente con la oración.

    Pasó el tiempo y las cosas se pusieron difíciles, peores que antes; en la parte académica tuve que bajar bastante la cabeza, aprender la virtud de la humildad, y de manera muy especial la confianza en Dios. Un trauma de mi niñez, el cual voy a explicar mas adelante, tenía mucho que ver en esta situación como en otras. No tuve otra opción sino la de hacerme como un niño en las manos de Papá Dios, confiar en Él así no entendiera, y a pesar de las dificultades que parecían empeorar.

    Todo esto duró dos años y medio, pero en ese ultimo medio año empezó a pasar algo muy raro para mí. Cuando menos me llegaba a la cabeza la idea de que yo era un hombre, y esto trataba de apoderarse de mí por completo. Aunque por sentido común yo sabia que lo era, no me sentía como tal. Era una situación confusa para mí pues en realidad yo me sentía alguien muy débil e indefenso, muy herido, como un niño pequeño. Este evento se repitió varias veces cada vez con mayor frecuencia, junto con unas breves visiones en las que veía a Jesús Nuestro Señor por lo que entendí que Él era el autor de esto.

    En esos momentos consultaba en la palabra de Dios y me decía con mucha frecuencia que yo debía perdonar, y amar. Tuve que aceptar el perdón y el gran amor de Dios hacia mí. Perdonarme y amarme a mí mismo. Rechazar cualquier pensamiento de que yo fuera un niño, y en vez identificarme como un hombre; no autosuficiente ni altivo, sino como Jesús manso y humilde de corazón.