Escrito por: Alejandro Riff.
Hoy se habla mucho de la “agenda gay” en cuanto a la difusión de los principios homosexuales en todos los ámbitos sociales, culturales y políticos. También se conoce este movimiento con las siglas: LGBT  (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales). Con la reciente aprobación del matrimonio homosexual de la nación más prominente del mundo (Estados Unidos), esto ha tomado nueva fuerza.

La consecuencia de aprobar y ver la unión homosexual como “matrimonio” tiene como desenlace el poder adoptar niños (pues tienen el aval del estado).
Nuestro país fue el primero en América Latina en aprobar esto en el 2010. El estado decidió por el pueblo, no hubo un referendum popular para que el pueblo argentino votara que es lo que considera como “familia”.  El principal organismo oficial en nuestro país, impulsor de estas leyes de “Matrimonio Igualitario”, es el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo).  El interventor de este organismo, Pedro Moutarian, en la celebración del 5to aniversario (2105) del “Matrimonio Igualitario” dijo lo siguiente:

“La Ley de Matrimonio Igualitario fue el comienzo de un cambio histórico  que ubicó la agenda de la diversidad sexual en la esfera política, estatal y pública, y a la Argentina a la vanguardia internacional en derechos igualitarios para el colectivo LGTBI. Esto no hubiera sido posible sin la voluntad política del ex presidente Néstor Kirchner y de la actual presidenta Cristina Fernández. Debemos trabajando de manera conjunta, entre Estado y sociedad civil, para que la diversidad sexual no sólo sea legalmente reconocida, sino también socialmente valorada”. (Fuente: INADI – publicación del 07/2015).

El estado reconoció legalmente el “Matrimonio Igualitario”, pero no conforme con esto, ahora desea que la sociedad (donde se encuentran los cristianos) valore estos supuestos “principios”. Todo apunta a que si un cristiano dice por medio de la Biblia, que el matrimonio ante los ojos de Dios es entre un hombre y una mujer, sería una forma de discriminación. Si dices que no se deberían dar niños en adopción a parejas homosexuales ¿es otra forma de discriminación?

DE VÍCTIMAS A VICTIMARIOS

La bandera inicial del movimiento LGBT ha sido que eran discriminado por la sociedad; algo así como “ciudadanos de segunda categoría”. Para su aceptación en la sociedad han llevado el terreno de la “diversidad de género” a la misma altura que la discriminación por el color de piel, etnia, edad etc. Ahora que han logrado su éxito en nuestros país y otros, hay una presión en las aulas educativas para introducir estas enseñanzas de la “nueva sexualidad” pasando por encima de la opinión de los padres. Los hijos de parejas heterosexuales tienen, hasta el momento, la autonomía de enseñar sexualidad a sus hijos, pero esto se ve permeado y afectado por los materiales educativos de la nación que presenta otra alternativa a la familia tradicional. Esta presión casi raya a la imposición (si es que ya no lo es). La agenda LGBT apunta a cercenar la libertad de expresión cristiana por el solo hecho de estar en desacuerdo con el modelo que plantea la Biblia del matrimonio entre un hombre y una mujer (Marcos 10:6). E invade a la familia tradicional por medio de los mecanismos educativos del estado, para que “se valore” su modelo. Ahora cuando hablas del modelo matrimonial “entre un hombre y una mujer” paradójicamente ellos dicen: ¡Discriminación!

DICRIMINANDO AL NIÑO

La lógica del estado que apoya el “Matrimonio Homosexual” razona: “Los hemos reconocidos como un matrimonio con todos su derechos, y tienen el derecho de adoptar niños entonces“. Pero… ¿Se considera que el niño también tiene derechos?

  • Un niño adoptado por homosexuales no conocerá lo que es tener un padre y una madre, ni podrá percibir la diversidad natural y carácter dados por Dios a la masculinidad y la femineidad. No tendrá estos puntos de comparación, sino que en su lugar recibirá: dos papás o dos mamás, que ni siquiera cumplirán el rol natural del carácter de un hombre y una mujer.
  • La educación sexual que recibirá será una que no tenga que ver con la reproducción, pues las relaciones homosexuales son antinaturales. Se tendrá que explicar (tarde o temprano) que las relaciones “de amor” entre dos papás consta en introducir el miembro viril en la zona excretor del otro (la cual no fue diseñada para eso), o que el acto sexual entre dos mamás tendrán que recurrir a prácticas (para no entrar en detalles), manuales o con ayuda de aparatos (esto podrá sonar muy crudo, pero es la forma en que se enseñará en las próximas décadas como “algo normal”). Es decir, al no poder explicar el sexo de la forma anatómica y natural en que Dios lo dio, los homosexuales tendrán que recurrir a explicar lo antinatural fisiológicamente (y racionalmente).
  • El niño no conocerá lo que es el amor natural dado por Dios en su plan creador al hombre y la mujer. Una niña no podrá conocer el cariño y seguridad que da un padre, un niño se verá confundido al ser consolado por dos madres, ambos no solo tendrán no sólo un aspecto parcializado del sexo opuesto, sino distorsionado.
  • El niño o la niña al observarse a sí mismo se preguntará cuál es su identidad sexual en su momento. Sus padres homosexuales condicionarán de alguna manera esto por la educación vivencial que le dan a los niños que adoptan.

EL PUNTO DE VISTA BÍBLICO DE LA FAMILIA

Podemos citar sólo algunos pasajes para demostrar que el modelo bíblico es heterosexual.

  • Un principio creacional: Génesis 1:27  “Varón y hembra los creó”.
  • Reafirmado en los 10 mandamientos (Éxodo 20:12) “Honra a tu padre y a tumadre“.
  • La instrucción se espera de un padre y una madre (Proverbios 6:20) “El mandamiento de un padre y la enseñanza de una madre”.
  • El principio creacional fue reafirmado por el Señor Jesús (Mateo 19:4-6) “El hombre… se unirá a su mujer”.
  • El matrimonio bajo estos parámetros es llamado “honroso” delante de Dios (Hebreos 13:4).

¿QUÉ ES LA DISCRIMINACIÓN?

Los cristianos debemos amar a los homosexuales como a cualquier pecador de este mundo. El evangelio es también para ellos, pues necesitan el mismo salvador que los heterosexuales; sin Cristo todos estamos perdidos. Los cristianos no negaremos ayuda (Romanos 12:20) a los homosexuales como a cualquier ser humano. Pero a la luz de la Biblia tenemos que decir que:

  • La homosexualidad es pecado (1 Corintios 6:9) dentro de una lista de otros pecados.
  • El matrimonio enseñado en las Escrituras es entre un hombre y una mujer.
  • El mensaje de salvación es tanto para heterosexuales como homosexuales, a ambos se les predica el arrepentimiento de sus pecados y de poner su fe en Cristo.

El mundo se está haciendo una idea de discriminación intolerante. Ha desvirtuado la familia tradicional, quiere imponer en el sistema educativo una sexualidad por encima de la autoridad de sus padres, y toda voz bíblica que se diga algo en contra es tildada de discriminatoria.

El movimiento LGBT ataca la familia tradicional, coarta la educación del niño, y censura la expresión religiosa. Se victimiza bajo la bandera de la “discriminación”, pero ataca con vehemencia toda opinión en contra. A los pequeños niños adoptados por las parejas homosexuales no se les da la opción de la naturaleza de un papá y una mamá ¿No es acaso esto un verdadera discriminación?

Fuente: Todoelconsejodedio.com.arg
Escrito por: Alejandro Riff

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