Su modus operandi es uno probado y aterrador: lanzar un ataque, separar a los cristianos y luego rociarlos con balas.

Sin embargo, cuando los militantes de Al-Shabaab le tendieron una emboscada a un autobús el lunes, las cosas no salieron según lo planificado.

Un grupo de musulmanes kenianos protegieron a los pasajeros cristianos y les dijeron a los agresores que estaban preparados para morir junto a ellos.

Los pasajeros musulmanes, quienes en su mayoría eran mujeres, les dijeron a los militantes islámicos que los “mataran juntos o que los dejaran solos”, le dijo un testigo a NTV, afiliada de CNN.

Al menos dos personas murieron en el ataque al autobús, dijo NTV. Se desconoce si eran musulmanes o cristianos.

La escolta policial se averió

El autobús se dirigía a la capital, Nairobi, desde la ciudad de Mandera, cerca de la frontera con Somalia y Etiopía.

El viaje es un riesgo de seguridad tal que la mayoría de autobuses viajan con una escolta policial.

En este caso, sin embargo, la autopatrulla se averió y el autobús continuó su viaje, dijo Joseph Nkaissery, secretario del gabinete del Ministerio de Interior de Kenia.

Unas horas más tarde, los militantes atacaron.

CNN

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