Carey Callahan, una joven transexual
Carey Callahan, una joven transexual

El Instituto de Familia de Illinois publica testimonios de personas transexuales que muestran las lesiones tanto físicas como psicológicas que estos tratamientos tienen en los niños.

Una de estas historias es la de Carey Callahan, una mujer que pasó a ser hombre pero que ahora vuelve a su sexo original y ya no se considera transexual. En un vídeo de YouTube habla de esta “transición” de hombre a mujer. 

Muchas mujeres que deciden convertirse en hombres sufren las mismas consecuencias que Callahan. Entre ellas el alcoholismo, los trastornos alimenticios severos e incluso problemas con las drogas, según informa LifeSiteNews.

La izquierda asegura que la identidad de género es inmutable, una idea que ella no comparte, sobre todo cuando se trata de ninos transexuales a quienes se medican y trata para que puedan remodelar sus cuerpos. “Desde mi experiencia”, asegura, “estos cambios perjudican a los menores de manera notoria”.

Las consecuencias pueden ser muy trágicas. El hecho de que un nino sea trangénero no implica siempre que quiera cambiar su cuerpo, pero la sociedad actual le incita cada vez más a someterse a estas prácticas de cambio de género.

Cari Stella, niña transexual: “Tengo 22 años, una voz rota y el cuerpo lleno de cicatrices”

Cari Stella es otra de las tristes protagonistas de estas historias de ninos transexuales. Con sólo 15 años comenzó a tomar testosterona, a los 20 años se sometió a una mastectomía doble y a los 22 cambió de género. Sin embargo ahora solo dice: “Tengo 22 años, una voz rota y el cuerpo lleno de cicatrices”.

Por otro lado, se sigue preguntando por qué las personas con disforia de género siguen gastando dinero en soportar tanto dolor para cambiar sus cuerpos.

Fuente: Actuall, adaptado por Cristianos al Día

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