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¿Por qué esto es importante?

Muchos escépticos han afirmado que para que Caín encontrara una esposa, debió haber habido otras “razas” de personas en la tierra que no fueran descendientes de Adán y Eva. Para muchas personas, esta pregunta es un obstáculo enorme para aceptar el relato de la creación de Génesis y su registro de solamente un hombre y una mujer al principio de la historia. Los defensores del evangelio deben ser capaces de demostrar que todos los seres humanos son descendientes de un hombre y una mujer (Adán y Eva)—debido a que solo los descendientes de Adán y Eva pueden ser salvos. Por consiguiente, los creyentes necesitan estar listos para responder acerca de la esposa de Caín y demostrar claramente que ella era una descendiente de Adán y Eva.

Lectura bíblica:

Génesis 4:1–Génesis 5:5

Una de las preguntas que con mayor frecuencia son hechas a los defensores del Creacionismo es: ¿De dónde tomó Caín su esposa? Para contestar esta pregunta, primero necesitamos tener un poco de información de contexto concerniente al significado del evangelio.

El primer hombre

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12).

Leemos en 1 Corintios 15:45 que Adán fue “el primer hombre” Dios no empezó haciendo una raza de hombres.

La Biblia aclara que solo los descendientes de Adán pueden ser salvos. Romanos 5 enseña que nosotros pecamos debido a que Adán pecó. La pena de muerte, la cual Adán recibió como juicio por su pecado de rebelión, también ha sido transferida a todos sus descendientes.

En vista de que Adán era la cabeza de toda la raza humana cuando el “cayó,” nosotros que estábamos en Adán también “caímos.” Por consiguiente, todos estamos separados de Dios. La consecuencia final del pecado sería la separación de Dios en nuestra condición pecaminosa. Sin embargo, las buenas noticias es que hay una manera de volver a Dios.

Debido a que un hombre trajo el pecado y muerte al mundo, la raza humana, como descendientes de Adán, necesitaba que un Hombre sin pecado pagarala pena por el pecado y el consiguiente juicio de muerte. Sin embargo, la Biblia enseña que “todos pecaron” (Romanos 3:23). ¿Cuál fue la solución?

El postrer Adán

Dios proveyó la solución —una manera de librar al hombre de su condición miserable. ¡Pablo explica en 1 Corintios 15 que Dios proveyó otro Adán!

El Hijo de Dios llegó a ser hombre—un hombre perfecto—y aun así, nuestro pariente.

Él es llamado “el postrer Adán” (1 Corintios 15:45) porque tomó el lugar del primer Adán. Él llego a ser la nueva cabeza y, debido a que no tenía pecado, pudo pagar la pena por el pecado:

Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados (1 Corintios 15:21–22).

Cristo sufrió la muerte (la pena por el pecado) en la Cruz, derramando su sangre (sin derramamiento de sangre no se hace remisión—Hebreos 9:22) para que aquéllos que pusieran su confianza en Su obra en la Cruz puedan venir arrepentidos de su pecado de rebelión (en Adán) y ser reconciliados a Dios.

Así que, sólo los descendientes del primer hombre Adán pueden ser salvos.

Todos somos parientes

La Biblia describe a todos los seres humanos como pecadores, y todos estamos relacionados (Hechos 17:26—“Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra”), el evangelio solo tiene sentido sobre la base de que todos los humanos vivos y todos aquellos que vivieron (excepto la primera mujer) son descendientes del primer hombre Adán. Si no fuera así, entonces el evangelio no podría ser explicado o defendido.

Por lo tanto, había sólo un hombre en principio—hecho del polvo de la tierra (Génesis 2:7).

Esto también significa que la esposa de Caín era una descendiente de Adán. Ella no podría venir de otra raza de personas por lo que debe ser contada como una descendiente más de Adán.

La primera mujer

En Génesis 3:20 leemos, “Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.” En otras palabras, todas las personas, excepto Adán, son descendientes de Eva—ella fue la primera mujer.

Eva fue hecha de la costilla de Adán (Génesis 2:21–24)—este fue un evento único. En el Nuevo Testamento, Jesús (Mateo 19:4–6) y Pablo (Efesios 5:31) citan este acontecimiento histórico y único como el fundamento para el matrimonio de un hombre y una mujer.

También, en Génesis 2:20, se menciona que cuando Adán miró a los animales, no encontró una pareja para él—era el único de su clase.

Todo esto hace que sea obvio que había solo una mujer, la esposa de Adán, desde el principio. No podría haber una “raza” de mujeres.

Así que, si los cristianos no pueden defender que todos los humanos (incluyendo la esposa de Caín) tienen su linaje conectado a Adán y Eva, ¿cómo pueden comprender y explicar el evangelio? ¿Cómo pueden justificar el envío de misioneros a cada tribu y nación? Por consiguiente, cada cristiano necesita poder responder la pregunta concerniente a la esposa de Caín, para ilustrar que pueden defender el evangelio y todo lo que enseña.

LA ESPOSA DE CAÍN

¿Quién era Caín?

Caín fue el primer hijo de Adán y Eva registrados en las Escrituras (Génesis 4:1). Él y sus hermanos, Abel (Génesis 4:2) and Set (Génesis 4:25), fueron parte de laprimera generación de hijos nacidos en esta tierra.

Aunque estos tres hombres son mencionados específicamente, Adán y Eva tuvieron otros hijos.

Los hermanos y hermanas de Caín.

En Génesis 5:4 leemos una declaración que resume la vida de Adán y Eva: “Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas.

Durante su vida, Adán y Eva tuvieron muchos hijos e hijas. De hecho, el historiador judío Josefo escribió; “El número de hijos de Adán, como dice la antigua tradición, fueron treinta y tres hijos y veintitrés hijas.”

Las Escrituras no mencionan cuántos hijos tuvieron Adán y Eva, pero considerando su larga vida (Adán vivió 930 años—Génesis 5:5), ¡sería lógico sugerir que fueron muchos! (Recuerda, que a ellos se les ordenó: “Fructificad y multiplicaos”—Génesis 1:28).

La esposa

Si nos acercamos a las Escrituras, sin perjuicios personales u otras ideas extra-bíblicas, entonces regresaríamos al principio, cuando había solamente la primera generación, los hermanos tendrían que casarse con sus hermanas o de otra manera no habría más generaciones. No se nos dice cuando Caín se casó o muchos de los detalles de otros matrimonios e hijos, pero podemos decir con toda seguridad que la esposa de Caín era su hermana o una parienta cercana.

OBJECIONES:

La ley de Dios

Muchas personas inmediatamente rechazan la conclusión de que los hijos e hijas de Adán y Eva se casaron apelando a la ley que prohibía el matrimonio entre hermanos y hermanas. Algunos dirían que no deberías casarte con un pariente. En realidad, si no te casaras con un pariente, no te casarías con un ser humano. Una esposa está emparentada con su esposo incluso antes de casarse debido a que todas las personas son descendientes de Adán y Eva—todos tenemos la misma sangre. Esta ley que prohibía el matrimonio entre parientescercanos no fue dada sino hasta el tiempo de Moisés (Levítico 18–20). Con tal de que el matrimonio fuera entre un hombre y una mujer para toda la vida (basado en Génesis 1–2), no había desobediencia originalmente a la ley de Dios (antes del tiempo de Moisés) cuando parientes cercanos (incluso hermanos y hermanas) se casaban entre sí.

Recuerda que Abraham se casó con su media hermana (Génesis 20:12).8 La ley de Dios prohibió tales matrimonios,9pero eso fue cuatrocientos años después en el tiempo de Moisés.

Deformidades biológicas

Hoy no está permitido por ley el matrimonio ni tener hijos entre hermanos y hermanas (y hermanastros y hermanastras, etc.).

Ahora es verdad que entre los hijos de una unión entre un hermano y hermana existe mayor riesgo de que nazcan con deformidades. De hecho, mientras más cercana sea la relación de parentesco entre la pareja, mayor será la probabilidad de que sus descendientes sean deformes. Cualquier persona puede entender fácilmente esto sin necesidad de entrar en detalles técnicos.

Cada persona hereda un conjunto de genes de sus padres. Desafortunadamente, hoy en día los genes contienen muchos errores (debido al pecado y la Maldición), y estos errores se manifiestan en varias maneras: Por ejemplo, hay personas que se dejan crecer su cabello cerca de sus oídos para ocultar el hecho de que una oreja está un poco más abajo que la otra—o tal vez la nariz de alguien no está completamente ubicada en el centro de su cara: por ejemplo, quizás alguien tiene una mandíbula un poco deformada.

Admitamos esto, la razón principal para reconocernos el uno al otro como normales se debe a que hemos llegado a un acuerdo común para hacerlo.

 

Entre más cercana sea la relación de parentesco entre dos personas, mayor será la probabilidad de que tengan errores similares en sus genes, heredados de sus mismos padres. Por lo tanto, es probable que un hermano y hermana tengan errores en su material genético. Si de la unión de esta pareja habría descendencia, los hijos heredarían un conjunto de genes de cada uno de sus padres. Debido a que los genes probablemente tengan errores similares, el par de genes con errores se juntarían y resultarían en deformidades en los hijos.

De manera inversa, mientras más lejana sea la relación de parentesco entre una y otro, hay la probabilidad de que tengan errores diferentes en sus genes. Los hijos, heredarían un conjunto de genes de cada uno de sus padres, con mayor probabilidad de terminar con algunos de los pares de genes conteniendo un gen malo en cada par. El gen bueno tiende a pasar por alto al malo para que la deformidad (una seria, al menos) no ocurra. Por ejemplo, en vez de que una persona tenga orejas totalmente deformes, podría tenerlas solo un poco torcidas. (En general, la raza humana se está degenerando poco a poco en la medida que los errores se van acumulando generación tras generación.)

Sin embargo, esta realidad de nuestros días no se aplicó a Adán y Eva. Cuando las primeras dos personas fueron creadas, eran perfectas. Cada cosa que Dios hizo fue “bueno en gran manera” (Génesis 1:31). Eso significa que sus genes eran perfectos—¡no tenían errores! Pero, cuando el pecado entró en el mundo (debido a Adán—Génesis 3:6), Dios maldijo el mundo para que la creación perfecta comenzará a degenerarse, eso significa, sufrir la muerte y decadencia (Romanos 8:22). Por un largo periodo de tiempo, esta degeneración resultaría en una suerte de errores ocurriendo en el material genético de los seres vivos.

Pero Caín estuvo en la primera generación de hijos nacidos. Él (como también sus hermanos y hermanas) no habrían recibido virtualmente genes imperfectos de Adán y Eva, ya que los efectos del pecado y la Maldición habrían sido mínimos al comienzo. En ese contexto, hermano y hermana podrían haberse casado (con tal de que fuera entre un hombre y una mujer, que es lo que el matrimonio significa—Mateo 19:4–6) sin ningún riesgo potencial de producir una descendencia con deformidades.

Por el tiempo de Moisés (alrededor de 2,500 años más tarde), errores degenerativos se habrían acumulado en tal cantidad que habría sido necesario que Dios emitiera leyes prohibiendo el matrimonio entre hermanos (y parientes cercanos) tal como lo señala Levítico18–20.

(Además, para aquél entonces había la suficiente cantidad de personas en la tierra, por lo que ya no había razón alguna para el matrimonio entre parientes cercanos.)

En total, parecen haber tres razones interconectadas para la emisión de leyes prohibiendo el matrimonio entre parientes cercanos.

1. Como ya hemos considerado, había la necesidad de proteger en contra del creciente riesgo potencial de producir descendencia con deformaciones.

2. Las leyes de Dios fueron instrumentales para mantener a la nación Judía fuerte, saludable y dentro de los propósitos de Dios.

3. Estas leyes fueron un medio para proteger a los individuos, la estructura de la familia y de la sociedad en su conjunto. El daño psicológico causado por relaciones incestuosas no debería ser minimizado.

Caín y la tierra de Nod

Algunos afirman que el pasaje en Génesis 4:16–17 significa que Caín fue a la tierra de Nod y encontró ahí una esposa. Por tanto, ellos concluyen que debió haber existido otra raza de personas en la tierra, quienes no eran descendientes de Adán, de la cual provendría la esposa de Caín.

Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén.

Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc.

De lo que ya examinamos anteriormente, está claro que todos los seres humanos, incluida la esposa de Caín, somos descendientes de Adán. Sin embargo, este último pasaje no dice que Caín fue a la tierra de Nod y encontró una esposa. Juan Calvino comentando en estos versículos declara:

Del contexto podemos entender que Caín, antes de que matara a su hermano, ya se había casado con una mujer; de otra manera Moisés habría compartido alguna información respecto a su matrimonio.

Caín se casó antes de que fuera a la tierra de Nod. Él no encontró una esposa allá, sino que “conoció” a (tuvo relaciones sexuales con) su esposa allá.

Conclusión

Una de las razones por la que muchos cristianos no pueden responder la pregunta acerca de la esposa de Caín es que tienden a observar en el mundo de hoy (y los problemas que estarían asociados con matrimonios entre parientes cercanos) y no en el registro claro que Dios nos ha dado.

Tratan de interpretar Génesis desde nuestra presente situación, en vez de comprender la verdadera historia bíblica del mundo y los cambios que han ocurrido por causa del pecado. Debido a que su cosmovisión no está construida sobre las Escrituras sino en el pensamiento secular acerca de la Biblia, están cegados a respuestas simples.

Génesis es el registro de Dios quien estuvo presente mientras la historia ocurría. Es la Palabra de Uno que conoce todo, y quien es un Testigo digno de confianza del pasado.

Por consiguiente, cuando usamos Génesis como la base para comprender la historia, todo tiene sentido porque de otra manera sería un misterio. Como puede ver, si la evolución es verdadera, la ciencia tiene un gran problema para explicar—a saber, en primer lugar, como pudo un hombre evolucionar por medio de mutaciones (errores) debido a que ese proceso habría dado lugar a que cada hijo o hija naciera con deformaciones. El solo hecho de que las personas pueden tener una descendencia que no tienen severas deformaciones es un testimonio para la creación, no la evolución.

Para información adicional, llama o escribe a un ministerio cercano. (Direcciones dentro de la contratapa.)

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